Fotografía de Carmen Arenas
Carmen Arenas

Neuróloga · Unidad de Epilepsia

Hospital Universitario Virgen del Rocío · Sevilla

En esta respuesta

Epilepsia durante el embarazo.

En pocas palabras

La respuesta recorre las principales cuestiones relacionadas con epilepsia y embarazo, desde la planificación hasta el posparto y la anticoncepción.

Ideas clave

Planificación del embarazo y tratamiento.

Seguimiento, parto, posparto y lactancia.

Anticoncepción y epilepsia.

Vídeo resumen

La mayoría de las mujeres con epilepsia (MCE) tendrán un embarazo y parto sin incidencias y el 90% de niños nacidos de ellas estarán sanos, no obstante, en estos embarazos hay un mayor riesgo de complicaciones obstétricas que en la población general.

Planificación del embarazo

El comportamiento de la epilepsia en el año previo al embarazo es un buen predictor de su evolución durante la gestación, por eso recomendamos planificarlo con antelación para evaluar el estado de la enfermedad y ajustar el tratamiento antiepiléptico para disminuir el riesgo de accidentes y malformaciones fetales.

Tratamiento y medicación

En las mujeres en edad fértil preferimos usar los fármacos con menor potencial teratógeno, siempre que sean eficaces para el control de la epilepsia, que hoy en día son lamotrigina y levetiracetam.

Priorizamos la monoterapia a la menor dosis eficaz y procuramos evitar el valproico y el topiramato por su alto riesgo de provocar malformaciones y alteraciones cognitivo-conductuales en la descendencia.

La MCE no debe modificar o suspender la medicación por su cuenta pues puede descompensar la epilepsia con mayor riesgo para ella y su bebé.

También en estas visitas de planificación iniciamos la suplementación con ácido fólico que se mantendrá todo el embarazo para disminuir el riesgo de defectos del tubo neural y mejorar el desarrollo neurológico del niño.

Seguimiento durante el embarazo

Después, durante el embarazo algunas MCE van a precisar incrementar las dosis de su tratamiento en función de sus niveles en sangre y del control de crisis.

Además de nuestras visitas se sigue un control obstétrico de alto riesgo.

Parto y posparto

El diagnóstico de epilepsia no es indicación de cesárea programada.

Tras el parto se volverá progresivamente a la dosis del fármaco pregestacional y aconsejamos que la familia participe en el cuidado del bebé procurando que la paciente tenga un descanso adecuado. También recomendamos medidas de seguridad con el cuidado del bebé como bañarlo siempre acompañada, usar arnés para llevarlo… con el fin de evitar riesgos en caso de crisis.

Lactancia materna

La lactancia materna es recomendada por todos los Organismos de Salud y Sociedades Médicas siempre y cuando no exista contraindicación. Es recomendable en la MCE y los beneficios que aporta a la madre y al niño la mayoría de las veces superan los posibles efectos adversos de los medicamentos anticrisis en el niño.

Las concentraciones de medicación anticrisis en la leche materna dependen de múltiples factores, cada caso debe individualizarse teniendo en cuenta el tipo y número de medicación, la dosis y las condiciones del neonato. Las recomendaciones del neurólogo y pediatra nos guiarán en cada caso. Durante la lactancia en el niño hay que vigilar síntomas tóxicos como irritabilidad, patrón de sueño alterado, succión escasa o aumento de peso inadecuado.

En la mujer que esté amamantando se recomienda dar de lactar antes de tomar la medicación disminuyendo así la concentración del medicamento en la leche materna. También hay que advertir a la madre que con la lactancia debe evitar la privación de sueño excesiva por el riesgo de crisis que esto puede ocasionar, una solución que se puede recomendar es sustituir las tomas nocturnas por biberones que puede dar otro cuidador.

Anticoncepción y epilepsia

Finalmente, los métodos anticonceptivos juegan un papel fundamental en la planificación de un embarazo. Las MCE pueden usar cualquier método anticonceptivo, pues ninguno está contraindicado. Sin embargo, los medicamentos anticrisis inductores enzimáticos pueden disminuir la eficacia de los anticonceptivos hormonales y de la “píldora del día después”.

Los métodos aconsejados cuando se usan medicamentos anticrisis inductores son:

  • Métodos de barrera (preservativos, diafragmas); tienen un porcentaje alto de fallos.
  • Dispositivos intrauterinos (DIU). Son medios anticonceptivos muy seguros.
  • Las inyecciones de medroxiprogesterona intramuscular no hay evidencias plenas para recomendarlo, en caso de ser preciso se debe evaluar juntamente con el ginecólogo.

Los MAC inductores enzimáticos son: carbamazepina, acetato de eslicarbazepina, oxcarbazepina, fenobarbital, fenitoína, perampanel (a dosis mayores a 8 mg/día), primidona, rufinamida, topiramato (a dosis mayores a 200mg/día), clobazam, felbamato, lamotrigina, cenobamato.

Con los MAC no inductores se puede usar anticoncepción hormonal, aunque se recomienda combinarla con métodos no hormonales y vigilar el control de crisis pues algunos anticonceptivos pueden inducir el metabolismo de algunos MAC.

Los MAC no inductores son: etosuximida, valproico, gabapentina, clonazepam, tiagabina, levetiracetam, zonisamida, pregabalina, vigabatrina, lacosamida, brivaracetam, cannabidiol, estirpentol, acetazolamida.

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